Soy una narradora oral con múltiples identidades.
Empecé contando historias al alumnado universitario al que doy clases de sociología y de antropología. Siento el trabajo en el aula como una constante oportunidad para practicar y seguir aprendiendo sobre la forma de comunicarnos, y la investigación y la divulgación me abren nuevos caminos para explorar y aplicar la narración oral. Fruto de ello es la performance artística “Mi cuerpo concéntrico”, inspirada en una investigación sobre el auto concepto del cuerpo en la mujer a través de la fotografía, que lleva rodando por espacios diversos desde 2023.
Seguí contando cuentos a través de los libros que he publicado: varios cuentos ilustrados, “E-U-logio Caracol”, “El Mágico Árbol del Zanacotón”, “Galería de seres desordenados”, “Romualda, la pelusa de los libros”, “Corcholisa Torbellina y el mundo” y “¡Achucha al chucho!”, un libro de poesía ilustrada, “Tiritas del tiempo”, y otro de relatos cortos sobre diversidad afectivo-sexual, “42 aceras (+La acera de enfrente). Un libro diverso”.
¡Y espero que haya más!
Y por supuesto, cuento cuentos desde que descubrí y me enamoré de la narración oral en 1999, cuando la Cátedra Iberoamericana de Narración Oral Escénica (Francisco Garzón Céspedes) se cruzó en mi camino. Cuento cuentos a infancias, público familiar y público joven y adulto. Me encanta entender los cuentos como historias que pueden ser disfrutadas desde miradas generacionalmente dispares, por lo que me adoro el reto de combinar estilos y contenidos ajustándolos al contexto.
Además de escribir y contar me gusta jugar con las historias con talleres creativos que acompañen a las contadas, así como sesiones de acercamiento a la escritura y la narración en contextos educativos.
Formar parte de MANO me ha regalado poder ampliar el horizonte humano y profesional de este precioso oficio que es la narración oral.
Nos encontramos entre cuentos. Porque toda la vida es cuento y los sueños, cuentos son.

